Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Ayuntamiento de Cariñena reafirma su compromiso firme e inequívoco con la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, y con la construcción de una sociedad más justa, democrática y libre de violencias.
El 8M es una fecha de memoria, reconocimiento y reivindicación. Honramos a todas las mujeres que nos precedieron y que, con su esfuerzo y valentía, conquistaron derechos y libertades que hoy nos permiten avanzar.
Sin embargo, el presente nos recuerda que estos logros no están garantizados.
A nivel global, casi una cuarta parte de los países han registrado retrocesos en los derechos de las mujeres, con amenazas crecientes a la igualdad, los derechos sexuales y reproductivos y la seguridad de las mujeres, no solo en zonas de conflicto, sino también en países con alto desarrollo económico y gran influencia internacional.
En España, la violencia machista sigue siendo estructural: en 2025 se registraron 46 mujeres y tres menores asesinados, mientras la violencia digital afecta ya a 2,6 millones de mujeres y el apoyo al feminismo entre jóvenes ha caído al 38%.
Esta realidad exige reforzar nuestro compromiso con la igualdad, la protección frente a la violencia y la defensa de los derechos de todas las mujeres.
Defender la vida y la paz
Vivimos tiempos marcados por la incertidumbre, los conflictos y las crisis que impactan de forma desproporcionada en mujeres y niñas. Allí donde hay violencia, guerra o pobreza, los derechos de las mujeres retroceden primero. La paz no es solo ausencia de conflicto: es garantía de vidas dignas, libres de miedo, de violencia y de precariedad. Defender la paz es defender igualdad, justicia social y derechos humanos.
Vivir sin violencias
La violencia machista sigue siendo una de las expresiones más graves de desigualdad. Cada agresión, cada asesinato, cada forma de violencia física, psicológica, sexual, económica o digital constituye una vulneración intolerable de los derechos humanos. No podemos normalizar el acoso ni tolerar la cultura de la violencia o el silencio cómplice. Reforzar la prevención, la protección y la reparación, así como garantizar recursos para acompañar a víctimas y sus hijas e hijos, es imprescindible.
Igualdad en empleo y cuidados
Las mujeres continúan enfrentándose a brechas salariales y de pensiones, techos de cristal, suelos pegajosos y precariedad laboral. La sostenibilidad de la vida y los cuidados no puede recaer solo en ellas: necesitamos corresponsabilidad entre administraciones, empresas y ciudadanía, y reconocimiento social y económico del trabajo de cuidados.
Derecho a salud, educación y vivienda
La igualdad exige atención sanitaria con perspectiva de género, educación basada en coeducación y pensamiento crítico, y vivienda digna. En un mundo digital saturado de estereotipos y mensajes de odio, reforzar estos derechos es urgente.
Memoria y futuro
El feminismo ha transformado cicatrices históricas en avances colectivos. Pero los logros no son irreversibles: protegerlos y ampliarlos es esencial. La igualdad no es una opción ni una concesión: es un principio democrático. No hay democracia plena si la mitad de la población no puede ejercer sus derechos con libertad y seguridad.
Compromiso de Cariñena
Renovamos nuestro compromiso de:
- Impulsar políticas públicas que promuevan la igualdad real y efectiva.
- Reforzar la prevención y atención frente a la violencia machista.
- Fomentar la educación en igualdad y el respeto a la diversidad.
- Promover la corresponsabilidad y el reconocimiento de los cuidados.
- Garantizar la participación plena de las mujeres en todos los ámbitos de la vida social, económica, cultural y política.
Este 8 de marzo llamamos a toda la ciudadanía de Cariñena a avanzar juntas y juntos hacia una sociedad más igualitaria, justa y humana.
Porque la igualdad nos beneficia a todas las personas.
Porque sin mujeres no hay democracia plena.
Porque nos va la vida en ello.
NI UN PASO ATRÁS.